Cada encargo se trabaja como una serie breve: con contexto, con tiempo para conocer a los protagonistas y con una edición que respeta el tono del lugar. Esto es lo que cambia cuando el registro no es solo una toma, sino una historia pensada.
No entrego cien fotos sueltas. Selecciono y ordeno las imágenes para que funcionen como una secuencia, con un hilo narrativo que sirva para una publicación, un informe o una web.
Trabajo con luz natural y sin indicaciones rígidas. Antes de disparar, charlo con la persona: su oficio, su espacio, lo que quiere mostrar. El retrato aparece solo, sin gestos forzados.
Para ferias, presentaciones y encuentros culturales independientes, busco el momento que nadie encuadró: la conversación al costado, la mano que ajusta un detalle, el público que mira en silencio.
Cada proyecto incluye una breve nota sobre el contexto de la toma, la relación con los protagonistas y el equipo usado. Así sabés qué hay detrás de cada imagen y cómo se pensó.
Me interesa registrar lo que está por transformarse: talleres que cierran, barrios que mutan, oficios que se pierden. Si tu proyecto habla de memoria o de transición, podemos trabajarlo juntos.
Las imágenes se editan con un criterio de archivo: grano sutil, contraste cuidado y resolución que aguanta tanto la pantalla como la página impresa. Recibís el material organizado y con sus datos de contexto.
Primero conversamos por correo o teléfono sobre el proyecto: qué querés documentar, en qué barrio o espacio, y para qué formato pensás usar las imágenes. Con eso defino si la cobertura es de una jornada o de varias visitas.
Después armamos un plan de toma concreto: horarios de luz, lugares de encuentro, permisos si hacen falta y el nivel de cercanía que puedo tener con los protagonistas. Te lo mando por escrito para que quede claro qué se va a registrar.
El día de la sesión trabajo con luz natural y sin montaje escénico. Me tomo el tiempo de conocer a las personas y de esperar el momento justo, porque las mejores imágenes aparecen cuando nadie posa.
Después de la toma hago una primera selección y edito las imágenes con un criterio documental: respeto el contexto, cuido el grano y el contraste, y dejo afuera todo lo que no aporta a la serie.
Finalmente recibís las fotos en alta resolución con una breve ficha técnica de cada serie: contexto de la toma, relación con los protagonistas y equipo utilizado. Si el proyecto es para publicación, coordinamos la entrega de archivos según el medio.
¿Querés ver cómo trabajo en terreno? Mirá las series documentales en proyectos o contame tu idea por contacto.